top of page
Buscar

Bendita dualidad

  • 18 abr
  • 2 min de lectura

"Veo campos azules, hierba, aire que me roza las mejillas, me da vida, me aligera. Veo sonrisas y corazones llenos, nos veo en tanto espacio, con tanto oxígeno. Que solo intuyo que nos estamos ahogando." - Postparto de mi primer hijo.



Mantendría esas piernas torpes corriendo a mi alrededor toda mi vida, no has crecido y ya echo de menos no tenerte en brazos, amo estas noches donde la cama es nuestra, aún habiendo dicho una y mil veces que los niños no se meten en la cama de sus padres.


No se quien puede llegar a entenderlo, nosotras, que tantos secretos guardamos a voces siglo a siglo, enormes, como los embarazos, los partos y los postpartos que no terminan nunca. Pero ahora lo entiendo, lo vi en mi segunda maternidad, que se puede (y se debe) vivir en dualidad, no es incompatible, es necesario. Porque romperte en la catarsis que es dar vida, conlleva un regalo que a menudo, pasa desapercibido, poder florecer en ambos sentidos, hacia la maternidad y hacia ti misma.


Creí durante mucho tiempo que no podría crear nada siendo madre, que se acababa mi “vida”, mi egoísmo, no te voy a hablar de autocuidado, te hablo de ver tu culo primero. Esa prioridad termina cuando eres madre, porque por mas que quieras no puedes anteponerte. Y hasta que encuentras la manera es así, te ahogas en una tarea tan inmensa que solo se puede sostener por ti. No se muy bien cómo, porque cada una vive una historia y un camino, pero en ese ahogarte, terminas entendiendo que tienes que encontrar la forma de regarte a ti misma, de cultivar ese lado que quedó debajo de todo el ruido, los llantos y la culpa.


Brota la creatividad cuando os miro, te arrullo en mi pecho y me salen las ideas, las palabras y las asanas por los poros de la piel, me agotáis, me abstraigo y habrá quien dirá que desatiendo.

Vale, desatiendo lo externo, para atender lo interno.

Pero si no hay abono a esa parte que también soy yo, no puedo ser madre, porque no puedo ser nada, solo rabia, frustración e ira.


Sería maravilloso que con el curso de preparación al parto te recomendaran no abandonarte a ti misma, y te dieran pautas para recuperar la creatividad tras la cuarentena. Para no perder la cabeza, o alguna otra parte importante de nosotras mismas.


Cuídalos a ellos, y cuando puedas, cuídate también a ti.


Marina

 
 
 

Comentarios


bottom of page